Ignacio

Un buen viaje con un mal final La camper es muy completa. Para dos personas resulta suficiente y está bien equipada. La conducción es cómoda y se asemeja mucho a la de un turismo, con la lógica diferencia de tamaño. Durante el viaje tuvimos un problema puntual con el vehículo, pero el propietario nos ayudó a resolverlo sin dificultad mediante videollamada. La parte menos agradable de la experiencia llegó al finalizar el viaje. En el momento de la devolución, el propietario detectó un desperfecto que, según indicó, no estaba presente al inicio. Se trataba de un arañazo con una leve abolladura en una zona muy próxima a otro golpe anterior. Durante nuestro uso del vehículo no sufrimos ningún impacto, aunque cabe la posibilidad de que un tercero lo haya causado mientras estacionábamos. Aun así, varios factores hicieron que la experiencia de devolución no fuera positiva: Primero, el golpe anterior, claramente visible, no fue recogido en el contrato de salida, por un descuido, y no tenemos pruebas claras de si el supuesto nuevo daño ya estaba presente o no. Solo disponemos de dos fotografías del alquiler anterior al nuestro: una en la que no se alcanza a ver la zona afectada, y otra tomada desde lejos, con mala perspectiva. Fue un error por nuestra parte, como principiantes, no grabar detalladamente todos los ángulos del vehículo. Segundo, el nuevo desperfecto se encuentra muy próximo al daño anterior, con un arañazo que sigue exactamente la misma dirección y es paralelo al ya existente. Ambos presentan características similares, incluyendo restos de pintura blanca adherida, lo que hace difícil distinguir si se trata de un daño nuevo o una prolongación del anterior. Tercero, resulta extraño que un impacto causado por un tercero deje únicamente un arañazo con ligera abolladura, sin más señales visibles. Por último, reconocemos que pueden darse varias situaciones: que no nos hayamos percatado de un golpe fortuito de un tercero (aunque sería poco habitual, dadas las circunstancias ya descritas), o también que el desperfecto no fuera detectado previamente por el propietario. El problema ha estado en la resolución: se nos retuvieron 350 € de la fianza (teniamo contratado el seguro premium, pero lo mínimo era con franquicia de 500 €), cubriendo la reparación completa tanto del daño nuevo como del anterior. A pesar de que no hay certeza sobre la responsabilidad del nuevo desperfecto, asumimos nuestra parte, ya que no podemos probar que no estuviera presente antes. Aun así, creemos que una solución más justa habría sido repartir proporcionalmente los costes entre ambas partes, en lugar de imponernos a nosotros el coste total. En resumen: un daño de difícil atribución, un presupuesto desproporcionado y unos desperfectos —de origen incierto— arreglados con nuestro dinero. En definitiva, unas vacaciones bonitas, pero con un final bastante más agrio que dulce.

Agosto 2025
josé Ramón

La furgo va muy bien y está de lujo. El propietario te explica todo el funcionamiento claramente con unos videos y respondió rápidamente a alguna pregunta que le hicimos durante el viaje. Fue muy amable en la recogida y entrega del vehículo y no tuvimos ningún tipo de problema. 10 de 10.

Luglio 2025